Memoria gubernamental: desmemoria vergonzante

Mercedes SanchezArtículos de opiniónLeave a Comment

Acaba de aparecer la Memoria del Gobierno de Aragón resumiendo sus actividades en esta legislatura, para hablar de Memoria Histórica solo han necesitado tres líneas y media.
Era de esperar cuando estamos hablando de un gobierno de coalición en cuyo acuerdo de intenciones no había ni una sola referencia a la cuestión memorialista. Este año, una vez más, las subvenciones para el tema que nos ocupa se han esfumado.
Al parecer la aprobación de una de las leyes “más avanzadas” de Memoria Democrática en nuestro territorio, ha traído más males que bienes ya que, en su año de entrada en vigor, también se olvidaron de sacar dichas subvenciones.
Las asociaciones memorialistas trabajamos sobre proyectos perfectamente fiscalizados desde nuestra condición de entidades sin ánimo de lucro.
Sin dichas ayudas no pueden sacarse los proyectos, que son nuestra razón de ser.

¿Será precisamente por esto?

¿querrán que nos aburramos y desaparezcamos por inacción?

Posiblemente.
Dado el carácter de la relación de las instituciones autonómicas con el memorialismo es, quizás, la respuesta más acertada.
Hay, por cierto, más partidos de izquierda en este gobierno que no dicen ni una palabra al respecto de esta situación, y no es que no conozcan el problema. Supongo que el sillón bien vale un silencio.
Es triste que hagan promesas y no las cumplan.
Que rebajen ayudas prometidas (y ya comprometidas por las asociaciones) sin dar ninguna explicación.
Que sigan sin contar con el memorialismo para los actos que ellos realizan…ni acudan a los que celebramos nosotros (porque eso supone la patrimonalización de la acción memorialista por los políticos, dando la espalda a la ciudadanía).
Es penoso que, tras más de tres años de entrada en vigor de una ley, ésta siga sin aplicarse.
Que se inventen conceptos como “resignificación”, que no aparecen en dicha ley, para justificar acciones (o inacciones más bien) de miembros del partido hegemónico que aprobó esa misma ley, y que, además, sirve de coartada para también incumplir la ley los ayuntamientos de otro signo político, sin consecuencias para ellos, a pesar de la parte sancionadora que tanto costó sacar adelante de dicha ley.
Es penoso que funcionarios comprometidos con la ciudadanía en el memorialismo, deban dimitir para mostrar su rechazo a la actitud de la Administración con la Memoria Histórica.
Los miles de muertos, desaparecidos, represaliados, exiliados, torturados, niños robados…en definitiva, las víctimas del franquismo, son una rémora para esta administración “progresista” ( no hay dinero para la sede prometida , pero para lo que se quiere lo hay a espuertas).
Los esfuerzos de las asociaciones no son ni apoyados ni tenidos en cuenta.
Se nos recomienda “reconciliación” con lecturas de falangistas y no ser tan “combativos”; así como se nos da ya por amortizados con fecha de caducidad incluida.
El franquismo sociológico y la socialdemocracia pragmática nos abocan a un futuro lamentable a las asociaciones memorialistas.
No hay voluntad ni conciencia política. Cuando se sustancia algún acto o se hace a espaldas a los representantes de las víctimas del franquismo o directamente se realizan con unos parámetros filosóficos en las antípodas del sentir memorialista.
Y eso que ellos tuvieron miles de víctimas.
Y eso que estos, son los “nuestros”.
Cuando para cumplir una ley (sin presupuesto) los ciudadanos tienen que echarse a la calle para retirar símbolos que la ley preveía que había que quitar, ante la inacción del Gobierno aragonés, es que algo va muy mal y esto al menos deberían reconocerlo.
Creíamos que, de cara a esta última fase de la legislatura, el gobierno realizaría algún tipo de acercamiento al movimiento memorialista; se hizo incluso alguna propuesta, por parte de las asociaciones, al respecto: la respuesta ha sido claramente despreciativa.
Además ante la falta de presión interna, vuelven a desaparecer las ayudas, como decíamos al principio.
Cuando en un país con un pasado tan traumático como el nuestro, se corre un tupido velo para ocultarlo, en vez de afrontarlo de cara de una vez, el futuro se prevé muy negro.
Sin políticas memorialistas reales no se superan los traumas sociales de esta entidad. Ahí también tienen un gran campo de actuación y responsabilidad las autoridades autonómicas. Mirar hacia otro lado, obviarlas, es olvidar la Memoria Antifascista.
Hoy millones de jóvenes, gracias a esa inacción vergonzante, no saben nada de lo que fue el fascismo para este país y, alegremente, están votando a quienes hoy vuelven a mostrarse públicamente como franquistas irredentos cuando, además, la derecha institucional nunca ha reconocido tampoco a las víctimas del franquismo. Negacionismo e indiferencia.
Derecha e Izquierda ante el memorialismo.
Evidentemente no nos dejan otra opción que seguir luchando, aunque sea en solitario, contra el olvido.
Se lo debemos a los que murieron por un ideal de libertad y por un mundo mejor y también, por supuesto, a las generaciones actuales, que deben conocer el pasado para no repetir estos mismos errores en el futuro.
Hoy, más que nunca, y a pesar de todo, seguimos reivindicando: verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
Ánimo compañeros y compañeras.
Seguiremos adelante.

Enrique Gómez

Presidente de ARMHA

 

Balance Gob.Aragon 2022

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