Lo que comenzó como el rescate de una caja de cartas de un cubo de basura es hoy uno de los proyectos de memoria democrática en la provincia de Teruel. La investigación impulsada por Josep Ventura, nieto de un combatiente republicano, ha logrado confirmar mediante georradar la existencia de un enterramiento colectivo en Vivel del Río Martín, donde yacen soldados que han esperado casi 90 años para recuperar su nombre.
El origen: Una herida silenciada
La historia de esta fosa es también la de Sebastià Via Alsina, vecino de Sant Pere Molanta (Alt Penedès). Sebastià se enroló en la Centuria Vilafranca (dentro de la columna Macià-Companys) impulsado por ideales revolucionarios. El 19 de febrero de 1937, su unidad fue enviada al frente de Teruel para frenar el avance franquista.
Sin embargo, cayeron en una trampa: el cerro de Vivel ya había sido ocupado por el enemigo. Aquella batalla terminó en una masacre. Los cuerpos de los milicianos fueron recogidos por los vecinos, obligados por las tropas franquistas, y enterrados sin honores ni nombres en parajes como La Solana. En casa de los Via Alsina, el trauma fue tal que el hermano de Sebastià intentó borrar su recuerdo tirando sus pertenencias a la basura. Solo el empeño de su nieto, Josep, quien rescató aquellos documentos siendo un niño, ha permitido reconstruir este puzzle histórico.
Resultados del Georradar: La tierra habla
A finales de 2025, se realizo una prospección técnica que dio resultados positivos. El georradar detectó una anomalía en el terreno totalmente compatible con una fosa común de las siguientes dimensiones:
- Longitud: 14 metros.
- Anchura: 1,5 metros.
- Profundidad: 0,90 metros.
Esta estructura coincide con los relatos orales y los estudios de los historiadores Ramon Arnabat y Gonzalo Berger, quienes estiman que bajo ese suelo podrían encontrarse los restos de entre 13 y 30 combatientes.
LLAMAMIENTO: ¿Buscas a un familiar desaparecido en el Frente de Aragón?
La fase de exhumación está prevista para 2026, pero el éxito de la identificación depende de la colaboración ciudadana. Se busca a descendientes de soldados procedentes principalmente de Valls, Barcelona, Alcover, Vallmoll y el Alt Penedès.
Si su familiar figura en la siguiente lista de desaparecidos en Vivel del Río el 19 de febrero de 1937, es vital que contacte con las autoridades para la recogida de muestras de ADN:
¿Cómo proceder?
Los investigadores instan a los familiares a inscribirse en el Censo de ADN de la Generalitat de Catalunya (Departament de Justícia).
«La mejor manera de superar un trauma familiar es hablar», afirma Josep Ventura. Hoy, esa caja de fotos rescatada de la basura está a un paso de devolver la dignidad a una treintena de familias que, durante décadas, solo conocieron el silencio.
¿Tienes información o crees que eres familiar de alguno de estos soldados?
Tu participación es la pieza final para que estos hombres no vuelvan a ser olvidados.


