Esta mañana, en una jornada marcada por una intensa ola de calor que elevó los termómetros por encima de los 40 grados, la memoria histórica y el espíritu libertario se abrieron paso en Zaragoza. Vecinos, activistas y defensores de la memoria se congregaron en un emotivo acto político y cultural para conmemorar el 90 aniversario de una de las experiencias de transformación social más profundas de nuestra historia: el Consejo Regional de Defensa de Aragón y la figura de su presidente, Joaquín Ascaso.
A pesar del rigor climatológico, el ambiente estuvo impregnado de solemnidad y convicción. El acto comenzó con la bienvenida y el agradecimiento a los colectivos organizadores (Acción Libertaria, A.V. Venecia, A.C. El Cantero y ARMHA). Las intervenciones a cargo de los representantes de los sindicatos CNT y CGT, trazaron una breve pero concisa semblanza histórica. En sus discursos, destacaron la trascendencia de las colectividades aragonesas como un ejemplo real y funcional de autogestión y comunismo libertario en campos y talleres, así como el papel clave del militante y albañil Joaquín Ascaso al frente de aquella «república independiente» surgida del pueblo en armas.
Durante el acto se puso una especial puesta en valor del esfuerzo titánico que realizó la Segunda República por la educación popular, destacando hitos como las Misiones Pedagógicas, que llevaron la cultura, los libros, el teatro y el cine a los rincones más olvidados y analfabetos del medio rural. Los ponentes recordaron que este empeño republicano por una enseñanza libre, laica y universal —que luego continuaron las colectividades libertarias con sus propias escuelas— cobra hoy más relevancia que nunca. En un contexto actual donde la educación pública y de calidad corre un serio peligro debido a los recortes y el desmantelamiento de los servicios públicos impulsados por las políticas de derechas, recordar aquel faro de alfabetización se vuelve un deber de resistencia.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con la intervención del historiador y escritor Dimas Vaquero, quien puso voz a los sentimientos de la jornada recitando una profunda poesía dedicada al Consejo de Aragón y a su presidente, cuyos versos resonaron con fuerza:
Homenaje al Consejo de Aragón y a Joaquín Ascaso
En Caspe alzó su voz
entre el humo de guerra y la esperanza,
forjando un sueño de autogestión
con trabajo, justicia y confianza.
Nació un consejo de pueblos libres,
entre campos, talleres y labranza;
querías que fueran los hombres humildes
dueños del pan, de la tierra y la esperanza.
Y allí estabas, Joaquín Ascaso,
albañil de esta república independiente,
portando en tu profunda mirada
el amanecer de un pueblo combatiente.
Soñaste con colectividades y escuelas,
con surcos abiertos a la igualdad,
y que manos y bravanes que arañasen la tierra
decidieran también su libertad.
Mas los vientos cambiaron de rumbo
y el poder central quiso controlar,
al consejo hundió en lo profundo,
pero aquella esperanza es difícil de ocultar.
Quedará tu nombre en nuestra memoria,
entre debates, historias y pasión;
la de aquella ilusionante mañana que escribiste,
Ascaso, en Aragón.
Aunque el tiempo cubra los caminos
con silencios, polvo y erosión,
seguirán resonando tus ideales,
¡los del consejo y su revolución!
La nota musical y el broche de oro del homenaje corrieron a cargo del Coro Libertario de Torrero. Con sus voces cargadas de historia y combatividad, refrescaron el sofocante ambiente interpretando himnos icónicos que emocionaron a todos los asistentes y pusieron en pie a la plaza, desafiando el calor asfixiante con la fuerza de la cultura popular y de barricada.
El homenaje concluyó reafirmando que, a pesar de los silencios impuestos por el tiempo, los ideales de quienes construyeron una sociedad de iguales en el Aragón de 1936 siguen estando plenamente vigentes bajo tres premisas innegociables:
«Dignidad, Memoria y Justicia».







