El 25 de agosto de 1936, tras el golpe de Estado franquista, ocho vecinos de Arándiga (Zaragoza) fueron asesinados. Sus cuerpos fueron sepultados en una fosa común situada en la cuneta del kilómetro 61 de la carretera A-2302, entre Arándiga y Nigüella.
Décadas después, entre el 26 y el 28 de octubre de 2007, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica exhumó los restos a petición de los familiares. Más tarde, en agosto de 2009, la localidad zaragozana les rindió un homenaje póstumo instalando un monolito en el lugar donde habían permanecido durante 71 años.
Finalmente, el 15 de noviembre de ese mismo año, los restos fueron inhumados en el cementerio municipal.
Arandiganos que se recuperaron de la fosa:
Album de fotos de la exhumación ARMH


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