Este domingo día 22 a las 12, como todos los años, la asociación vecinal Torrero Venecia, la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón y la Asociación Cultural El Cantero recordaron, ante su monolito, la figura de Joaquín Ascaso y al propio Consejo Regional de Defensa de Aragón, el homenaje fue precedido el sábado, excepcionalmente este año, con la proyección de un documental titulado «Sueños colectivos».
El domingo se contó con la presentación, por parte de la organización, a cargo de Enrique Gómez, presidente de la asociación memorialista y con, por este orden; Carlos Lastanao por parte de CGT y Nacho Serrano, secretario general de CNT y, en ausencia del historiador invitado Gustavo Alavés, por enfermedad, leyó su intervención su compañera Vita, con el imprescindible fondo musical a cargo del Coro Libertario de Torrero.
Alarés, en su escrito, cita un poema de Gil de Biedma que resume muy bien la aventura social en la que se enmarcó el experimento de colectivización anarquista durante la revolución iniciada el 19 de julio en España:
«De todas las historias de la historia
la más triste, sin duda, es la de España
porque termina mal».
«El corto verano de la anarquía, que sacudió con especial intensidad Aragón dio paso al largo invierno del franquismo», sigue Alarés y continúa: «desde el Consejo de Aragón esta tierra, al menos su mitad, iba a ofrecer una de las experiencias libertarias y colectivistas más impactantes de la historia contemporánea y Joaquín Ascaso, al frente del Consejo Regional de Defensa de Aragón, fue uno de sus protagonistas».
Pero estas experiencias de organización efectiva de la sociedad desarrolladas, principalmente, en el campo aragonés y, en su faceta urbana, sobre todo en la ciudad de Barcelona, no fueron del agrado del gobierno republicano, que ya estaba muy influenciado por los estalinistas y decidió acabar con las colectividades.
Es de destacar que este año, ha habido una novedad que creemos es muy relevante, la escuchamos de labios de Nacho Serrano, que intervino como secretario general de CNT:
Tras la guerra de España, fueron muchos los libertarios desencantados con la participación cenetista en el gobierno republicano entendiendo que, parte del fracaso revolucionario, había sido por abandonar las verdaderas esencias asamblearias libertarias. Joaquín Ascaso, que llegó a temer por su vida en esos tumultuosos años fue, asimismo, expulsado de CNT pasando sus últimos años en la práctica indigencia material y política, aunque apoyado por los amigos fieles que no tuvieron en cuenta tal desatino por parte de la Confederación. Valga esta introducción para entender la contradicción que se ha dado estos años en los que el sindicato acudía al homenaje de un expulsado, si bien es cierto que el acto también conmemora el Consejo de Aragón.
Pues bien, la noticia es la siguiente: tras una exposición de los hechos que llevaron a CNT, en su momento, a la expulsión de Ascaso, Nacho nos comunicó lo siguiente:
«Así, en la correspondiente asamblea, se decidió, teniendo en cuenta que los conflictos internos que se desarrollaron en el sindicato entre 1937 y el final de la guerra no pesan ya sobre nuestras decisiones, por tanto, atendiendo a los hechos entendimos que es de justicia que la CNT rehabilita, a título póstumo, a Joaquín Acaso en el sindicato, que era justo anular la expulsión».
Una gran noticia que todos acogimos con entusiasmo y enorme agrado.
Se cerraba un capítulo que anulaba un oprobio de años y que comunicaremos a su familia.
Para finalizar el acto, realizado por razones de fuerza mayor bajo la sombra más cercana al monolito, se hizo una pequeña oda a este monumento popular al que las gentes del barrio le dan continuas muestras de aprecio y consideración.
«Monolito que surges de la tierra y apuntas al cielo, fuerza popular que representa su propia liberación, a tu alrededor, como nuestro menhir particular (que de eso sabemos mucho en Torrero), nos volveremos a reunir cada año, con la esperanza de que acabemos trayendo la utopía por fin, hasta la eternidad».
Enrique Gómez
Presidente de ARMHA

