A petición del Gobernador Civil de Zaragoza, José Antonio García-Noblejas, el alcalde de Borja, Vicente Compans Manero, le comunica que hay enterradas en una fosa común, 17 personas no identificada, que pueden ser trasladadas al Valle de los Caídos.
El 21 de marzo de 1959, el alcalde firma un vale por «dos cajas grandes o colectivas, para el traslado de diez siete restos, no identificados, desde el Cementerio Católico de esta Ciudad, al Depósito Municipal de Zaragoza»
66 años han tardado en regresar sus restos a su lugar de origen, aunque por el momento solo cinco personas han podido ser identificadas, dado el tiempo transcurrido y en muchos casos la falta de familiares vivos.
Felipe Gil Gascón, Magallón
Juan Chueca Sagarra, Magallón
Esteban Giménez Espeleta, Magallón
Conrado Gil Ruberte, Magallón
Felix Bona Ruberte. Magallón
Estanislao Bosque Gil, Magallón
Zacarias Viñes Bercebal, Magallón
Bonifacio Ezpeleta Gascón, Magallón
Ismael La huerta Sanmartín, Bulbuente
Demetrio Francés Roy, Borja
Higinio Garcés Ramos, Borja
Pedro Mediel Gil, Trasobares
Escolastico Gomara Redrado, Añon del Moncayo
José Magallón Garcés, Añon del Moncayo
Pedro Peralta Gil, Añon del Moncayo
Pedro Santa Eugenia Garcés, Añon del Moncayo
Benito Barcos Laborda, Fuendejalón
El 12 de marzo de 2025, se descubrió una placa en el cementerio de Borja con los nombres de los 17 asesinado y posteriormente en el auditorio, levantado sobre las ruinas de la iglesia mudéjar de Santa María de la Huerta, de Magallón, se entregaron los restos, identificados, a los familiares, los no identificados reposan en el panteón del cementerio de Magallón de AFAAEM, asociación impulsora de la iniciativa.













