Escuela Normal de Magisterio de Huesca

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Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación (FCHE)

Las Escuelas Normales de Maestros se crearon por la Ley de Instrucción Primaria de 21 de julio de 1838. Mariano Carderera y Potó y Leando Boned, el primero crearía en 1842 la Escuela Normal de Maestros, ubicada en el antiguo convento desamortizado de San Bernardo, donde permaneció hasta su traslado al nuevo edificio inaugurado en 1932. Las Escuela Normal de Maestras  se creó en Huesca, al igual que en todas las provincias de España tras la Ley Moyano de 1857. Al año siguiente se creó la de Huesca en el Beaterio de Santa Rosa, donde ya había una acreditada institución educativa, y allí permaneció hasta que se creó la definitiva Escuela Normal de Maestras en 1912 en un edificio, hoy no existente, hasta que en 1932, se trasladó al actual edificio de la calle Valentín Carderera.

La formación de los maestros y de las maestras se mantuvo separada hasta los años cincuenta, con excepción del período de la II República en que se fundieron las dos Escuelas en una sola. 

Desde enero de 1916, Ramón Acín ejerció interinamente como profesor de Dibujo en la Escuela Normal de Maestros de Huesca, tomando posesión de la plaza de forma estable en mayo de ese año. Vivió los avatares de este centro -actual Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación-, incluida la construcción y puesta en funcionamiento, en 1932, de su nuevo edificio, el aula en la que estaba su taller lleva hoy su nombre,

Ramón estaba en contra de los programas, de los exámenes, de la enseñanza reglada, que empobrece la mente y obliga al profesor a clasificar a los alumnos en función de unos criterios que nada tienen que ver con el verdadero talento. Por eso los liberaba desde el comienzo del curso de esta espada de Damocles y les invitaba a trabajar para aprender y no para aprobar, que es lo que suele suceder cuando todo depende de un examen y de una nota clasificatoria. Los exámenes y las notas deforman y corrompen la verdadera esencia del aprendizaje.

Ramón Acín era un amante del trabajo de campo, es decir, que acostumbraba a salir con sus alumnos al parque, a la naturaleza, para realizar bocetos y tomar apuntes directamente de la realidad.

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