Memoria con nombre de mujer: Fuendejalón rescata del olvido a las represaliadas del franquismo y a la alcaldesa María Domínguez

m.s.Noticias

Este fin de semana, la Asociación por la Memoria Democrática de Fuendejalón ha organizado unas jornadas que ponen el acento en la represión que sufrieron las mujeres durante la Guerra de España y el franquismo. Las jornadas rescataron del olvido una doble violencia: la pérdida de sus padres y maridos, asesinados o detenidos, y el ensañamiento público a través de humillaciones sistemáticas como el rapado de cabeza, la ingesta forzada de aceite de ricino y los paseos vejatorios por las calles del municipio.

A pesar de la escasez de archivos documentales sobre estos episodios, una investigación de Sescum Marías Cadenas logró sacar a la luz un listado de treinta y siete mujeres de Fuendejalon que sufrieron el castigo de ser rapadas, un registro, fechado el 28 de agosto de 1936, de un valor histórico incalculable ante el vacío de información oficial.

Los actos del domingo comenzaron frente al edificio del ayuntamiento actual, un inmueble moderno que sustituyó al histórico, perdiendo su estructura de piedra original y con ella los antiguos calabozos.

Ante su fachada, miembros de la asociación trazaron un repaso histórico por los convulsos años de la localidad, recordando la actuación de los grupos de Falange y Acción Ciudadana y el asesinato del alcalde Adolfo Cuartero Rodríguez. El momento central estuvo dedicado a la memoria de aquellas más de treinta y siete mujeres que fueron recluidas en un espacio mínimo, con un único balde para sus necesidades y obligadas a beber más de medio litro de aceite de ricino.

Aquellas mujeres a las que no se les permitía llorar, no se les permitía vestir de negro, no se les permitía hablar; despojadas incluso del derecho legítimo a expresar su dolor y su duelo.

Tras este acto inicial de desagravio a las vecinas anónimas, nos traladamos al cementerio municipal, donde descansan los restos de María Domínguez Remón, la primera alcaldesa democrática de España. El homenaje contó con las intervenciones de Javier Tolosa Jaime, alcalde de la localidad, y de Pilar Gimeno, presidenta de la asociación AFAAEM e impulsora clave en la exhumación e identificación de los restos de María.

Si el homenaje frente al ayuntamiento contextualizó la represión colectiva, el del camposanto sirvió para ensalzar la figura excepcional de María Domínguez. Nacida en el seno de una familia humilde y con escasas oportunidades de escolarización, su insaciable sed de conocimiento la llevó a aprender de manera autodidacta, descifrando todo texto que caía en sus manos ante el enfado de su madre. Obligada a contraer matrimonio a los dieciocho años por imposición familiar, huyó a Barcelona para escapar de los malos tratos y humillaciones de su marido, una huida por la que llegó a ser denunciada bajo una orden de «busca y captura» por abandono de hogar.

Rompiendo con los moldes impuestos a las mujeres de su época, se convirtió en maestra, escritora y articulista, firmando a menudo con seudónimos. Destacó por su oposición radical a la guerra y a la pena de muerte, defensora de los desfavorecidos y de los derechos de la mujer, tal como rezan sus propias palabras: «Somos madres, somos hermanas y compañeras de los explotados; ayudémosles a su liberación, que es la nuestra». Su trayectoria vital fue truncada por la barbarie franquista el 7 de septiembre de 1936, fecha en la que fue asesinada junto a la tapia del cementerio de Fuendejalón.

Iniciativas como esta resultan imprescindibles en el contexto actual, frente al auge de discursos negacionistas y revisionistas que pretenden equiparar responsabilidades históricas. Los nombres de estas mujeres no pueden seguir confinados al ámbito privado del recuerdo familiar; deben pertenecer a la memoria colectiva de toda la sociedad

Gracias a las organizadoras por tan necesario reconocimiento, una asociación joven que demuestra un enorme compromiso con nuestra historia, a esas tres mujeres de la localidad que, con su firme empuje, fueron el verdadero motor e impulso de la creación de la entidad, poniendo además voz, sensibilidad y rigor a la memoria de quienes nos precedieron.

Mientras sus nombres sigan resonando en nuestras plazas, el silencio del franquismo habrá perdido la batalla.

Logotipo de Mercedes Sánchez Redondo. A la izquierda, un isotipo circular formado por las iniciales "MSR" con un degradado en tonos violeta y púrpura. A la derecha, el nombre completo "Mercedes Sánchez Redondo" escrito en una tipografía de estilo manuscrito en color gris oscuro.

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