El 6 de agosto de 1936 salen detenidos de su casa en la calle Cortes nº 3 de Huesca Ramón Acín y Concha Monrás. No volverán.
Ramón es fusilado esa misma noche en las tapias del cementerio. Unos pocos días después, el veintitrés, sufrirá la misma suerte Conchita junto a un centenar de oscenses.
La visión que este feroz acontecimiento tiene en los documentos oficiales de los vencedores describe también su vileza.
El certificado de defunción de Ramón Acín, expedido cuarenta y dos años después, señala su inscripción fuera de plazo (el 10 de mayo de 1937) y en él se puede leer:
… Fallecido en Huesca el día seis de agosto de mil novecientos treinta y seis sobre las once de la noche en refriega habida con motivo de Guerra Civil. Huesca 22 mayo mil novecientos treinta y siete.
El expediente incoado por la prisión de Huesca sobre Concha Monrás se abre el día 6 de agosto. Diecisiete días después se cierra con la siguiente anotación:
23 Agosto 36. Es puesta en libertad en virtud de la Comandancia Militar la cual se une al expediente de Desiderio Compte Vidal.
El acta de su defunción, expedida al día siguiente dice:
…fallecida en Huesca el día de ayer entre las horas de trece a veintiuna a consecuencia de herida de arma de fuego…
Sus restos reposan junto a los de sus hijas, en una tumba en el cementerio de Huesca, bajo la sombra de un relieve que presenta a un hombre sentado y de perfil, con gesto doblegado y grave, semicubierto el torso por una tela que cuelga de su brazo izquierdo extendido.
Realizado en bronce originalmente formó parte del proyecto escultórico para el Osario encargado por el Ayuntamiento de Huesca, el cual no salió adelante.



